Las proteínas son moléculas de gran tamaño formadas por la unión de muchas moléculas pequeñas llamadas aminoácidos

Las proteínas son el material fundamental del que estamos compuestos, pues gran parte de las células y de las moléculas reguladoras de nuestro cuerpo son proteínas. Estas se renuevan constantemente. Nuestro cuerpo utiliza las proteínas como material de construcción: deconstruye las que comemos para construir otras nuevas. En caso de necesidad, también pueden ser utilizadas como fuente de energía, aunque el organismo prefiere los hidratos de carbono y las grasas.

Las fuentes principales proteínas son:

– Vegetales: cereales y legumbres.

– Animales: carnes, pescados y los subproductos animales.

– Otras: frutos secos, levaduras, algas, seitán y derivados de la soja.

Las proteínas son moléculas de gran tamaño formadas por la unión de muchas moléculas pequeñas llamadas aminoácidos. Curiosamente existen unos aminoácidos que nuestro cuerpo no es capaz de sintetizar, los aminoácidos esenciales. Por esta razón es muy importante aportarlos a través de la alimentación.
Los aminoácidos, además de formar proteínas, también forman parte de los neurotransmisores (moléculas encargadas del funcionamiento cerebral). Por ejemplo, a partir del aminoácido triptófano se produce la serotonina, un neurotransmisor que produce una sensación de sosiego y, en su defecto, depresión.

Hay que tener en cuenta que las proteínas tienen diferente valor biológico en función de su digestión y según su proporción de aminoácidos. Las proteinas animales se digieren maravillosamente, en cambio, las vegetales cuestan más.

Es importante saber cómo complementar los alimentos correctamente para respetar la proporción de aminoácidos. Por ejemplo, al comer arroz junto con unas pocas legumbres, los aminoácidos que le faltan al primero se equilibran con los que contienen las segundas.

Después de leer este resumen explicativo, es fácil caer en “el mito de la proteína”, pues podría parecer que las proteínas de mayor calidad se encuentran en la carne… Pero esta incluye grasas saturadas, carecen de fibra y de algunos oligoelementos esenciales. Estudios demuestran que las personas  vegetarianas tienen la tensión más baja y menos riesgo de cáncer y de ataques al corazón.
Además, hay que tener en cuenta que las carnes que comemos actualmente (exceptuando las ecológicas) están cargadas de hormonas, antibióticos, colorantes, conservantes e incluso pesticidas que el ganado ingiere.

En Europa consumimos una media del doble de las proteínas que necesitamos. Este exceso tiene múltiples consecuencias en nuestro cuerpo: el medio interno se acidifica, se almacenan las proteínas en lugares indeseados, se sobreesfuerzan los riñones y el hígado, nos deshidratamos a más velocidad.