Antes de que la utilización de productos químicos reinara en nuestros cultivos, la agricultura se basaba en aprovechar lo que la naturaleza nos ofrecía, respetando el complejo equilibrio en el que esta se basa.

Hace más de 50 años, durante la llamada “revolución verde” se alcanzó el objetivo de aumentar el rendimiento en la producción de

ACTUALIDAD

Cómo evitar los microplásticos

Cómo evitar los microplásticos

¿Sabías que un estudio realizado por la Universidad de Newcastle, Australia, (solicitado por WWF), sugiere que consumimos cada semana alrededor de 2.000 pequeñas piezas de plástico? ¡Es como comer una tarjeta de crédito a la semana! 

Es imposible evitar por completo los microplásticos, ya que contaminan tanto el agua, como el aire y la tierra. En cambio, sí es posible disminuir tu exposición a estos. 

¿Qué son los microplásticos y por qué debemos evitarlos?

Los microplásticos son pequeños trozos de plástico casi imposibles de percibir, ya que tan solo miden 5 mm (e incluso menos). 

Seguro que habrás oído hablar que el plástico tarda en degradarse cientos de años. Mientras el plástico se desgasta, va desprendiendo millones de microplásticos que, al ser tan pequeños, se acumulan en el aire, los océanos, los campos, en órganos humanos y animales… en prácticamente todas partes. 

El hecho de que el plástico sea tan difícil de descomponer es lo que lo convierte en un material tan utilizado por las empresas, ya que ningún organismo puede descomponer naturalmente los enlaces químicos del plástico. Por eso, nunca encontrarás un envase plástico colonizado por hongos o bacterias. 

Si mi cuerpo no es capaz de digerirlo, ¿por qué debería preocuparme?

Se desconoce con exactitud cómo influyen los micro plásticos en nuestro cuerpo y cuáles son las consecuencias de tener una exposición prolongada a éstos. 

La parte más preocupante es que los microplásticos siempre van acompañados de químicos. Están repletos de químicos como el BPA y los ftalatos que tienen diversas y graves consecuencias para nuestra salud: problemas de desarrollo, reproductivos y hormonales. 

También puede interesarte este artículo sobre “0 plásticos: protege tu salud”. 

3 consejos para evitar de forma sencilla los microplásticos

1. Bebe agua del grifo (filtrada)

Algunos estudios demuestran que el agua embotellada tiene aproximadamente el doble de microplásticos que el agua del grifo. El investigador de toxicología ambiental Elvis Genbo Xu apunta que: “Creemos que los envases son una fuente importante de microplásticos en el agua potable embotellada”. 

Aunque el agua del grifo contenga menos microplásticos, tristemente también está contaminada. La presencia de microplásticos se puede deber a que la fuente de agua esté contaminada (ríos, lagos, aguas subterráneas…). 

Una muy buena alternativa para evitar los microplásticos del agua es filtrar el agua del grifo y ponerla en una botella de vidrio. Los filtros de osmosis o de carbón activo han demostrado reducir casi por completo los microplásticos del agua. 

¡Así que es hora de deshacerse del agua embotellada! Protege así tu salud y reduce el uso masivo del plástico de un solo uso. 

2. Evita los plásticos especialmente nocivos (3, 6, 7)

Cualquier plástico es dañino, pero hay algunos que lo son más que otros. Aunque parezca extraño los plásticos reciclados (código 3, 6 y 7) son más dañinos que el resto porque contienen grandes cantidades de aditivos tóxicos: ftalatos (código 3), estireno (código 6) y bisfenoles (código 7). 

En general, te recomendamos evitar los plásticos, especialmente aquellos que están en contacto directo con los alimentos y, sobre todo, no calentarlos en el microondas. En vez de guardar las sobras en tuppers de plástico mejor guárdalos en recipientes de cristal o silicona.

3. Reduce tu consumo de marisco y pescado

La contaminación de microplásticos en los océanos, tristemente, no deja de empeorar. 

Muchos de los animales marinos ingieren grandes cantidades de plásticos. Varios estudios demuestran que los micro y nano plásticos de los peces migran de su intestino a su tejido muscular (lo que nos comemos nosotros). A esto se le suma que la mayoría de los mariscos son organismos filtradores (filtran el agua para obtener alimento), acumulando muchos microplásticos en su interior

Al comer menos animales marinos no solo reduces la cantidad de plástico que ingieres, sino que también disminuyes la gran problemática actual de la sobrepesca, que está arrasando muchas especies acuáticas y desequilibrando los ecosistemas. 

En MediaLibra nos preocupamos por tu salud y por el ecosistema, por eso ninguno de nuestros productos ha estado en contacto con plástico, desde su cultivo hasta tu casa. 

Compártelo en

Siguiente post

Sostenibilidad